Egipto, a pesar de las tensiones, apuesta por un 2026 turístico récord

El turismo egipcio, que representa alrededor del 12% del PIB nacional, se prepara para afrontar 2026 con una estrategia de resiliencia y una inversión masiva en infraestructura, con la firme convicción de reactivar el sector tras un año marcado por la inestabilidad geopolítica.

Un aumento proyectado, a pesar de los temores

Según el Ministro de Turismo y Antigüidades, Sherif Fathy, las llegadas de visitantes han experimentado un incremento del 4% hasta finales de mayo, con una proyección de un aumento del 5 al 7% respecto al año anterior. Si bien el 2025 se consolida como un año récord, con 19 millones de turistas internacionales, se espera un ligero desaceleración en 2026, influenciado por la percepción negativa de la situación en el Medio Oriente y, sobre todo, por el alza vertiginosa de los precios del combustible, que obliga a las aerolíneas a reducir sus rutas.

Pero Fathy se muestra optimista. El gobierno ha implementado medidas de apoyo, como la reducción de tasas aeroportuarias, para incentivar a las compañías a operar en el país. La estrategia se centra en vuelos de corto alcance, dada la incapacidad actual de Egipto para soportar conexiones de larga distancia hacia América del Norte, América del Sur y Asia. “No tenemos la conectividad necesaria,” sentencia el ministro.

Un plan de infraestructura ambicioso

Un plan de infraestructura ambicioso

Para materializar este objetivo, Egipto se lanza a una ambiciosa remodelación de su sector aeronáutico, complementada con una inversión masiva en hoteles. Se prevé la construcción del Aeropuerto del Faro (Sphinx Airport) cerca de Giza, un proyecto que busca atraer a más aerolíneas. Paralelamente, se están desarrollando importantes proyectos inmobiliarios y hoteleros en la costa norte, y se están realizando inversiones en la zona de los Pirámides, con el fin de revitalizar la región, incluyendo la creación de nuevos hoteles, espacios de ocio y centros culturales. Se apunta a la construcción de al menos 20.000 y 25.000 habitaciones hoteleras para 2030.

La sombra de la sobreexplotación

La sombra de la sobreexplotación

Si bien este impulso económico representa una oportunidad para el desarrollo local, persisten riesgos. La sobreexplotación turística y el posible daño a los sitios históricos, como la Gran Pirámide de Guiza –un monumento que, paradójicamente, se enfrenta a nuevas propuestas de remodelación tras protestas ciudadanas y arqueólogos – son preocupaciones latentes. La decisión de renovar el pirámide de Menkaure, por ejemplo, generó una fuerte reacción en contra, percibida como una amenaza a la rica herencia del país.

Fathy reconoce estas inquietudes, enfatizando que las nuevas inversiones buscan diversificar la experiencia turística, atrayendo a visitantes a destinos menos conocidos, como los resorts costeros. El éxito de esta estrategia, combinado con una inversión sostenida y una gestión cuidadosa, podría permitir a Egipto no solo superar los desafíos geopolíticos, sino también consolidarse como un destino turístico global de primer orden, preservando su invaluable patrimonio cultural.