Dulles se transforma: united airlines sumerge a sus pasajeros en el alma de washington
El aeropuerto de Dulles, hasta ahora un laberinto funcional, está a punto de recibir un lavado de cara radical, impulsado por la llegada de un nuevo United Club que homenajea la esencia misma de Washington D.C., desde sus intrincados planos de L’Enfant hasta sus emblemáticas calles diagonales y sus vibrantes cerezos en flor.
Un diseño inspirado en la capital americana
La nueva sala de espera, ubicada en el futuro Concourse E, se inspira directamente en el icónico diseño de la ciudad. El director de programas de clubes y lounges de United Airlines, Travis Christ, explica que “Empezamos preguntándonos: ‘¿Qué haría L’Enfant con este espacio?’”. El resultado es una distribución que imita las avenidas de Washington, con amplias arterias que se cruzan en ángulos imposibles, evitando los callejones sin salida y creando un flujo dinámico y estimulante para los viajeros.
La arquitectura, fuertemente influenciada por las estaciones de metro de Harry Weese, se caracteriza por altos bóvedas y una paleta de colores neutros, con detalles en madera que evocan la elegancia de los edificios históricos de la ciudad. La sala, que ocupará 40.000 metros cuadrados y se posicionará como una de las más grandes de Norteamérica, albergará hasta 650 personas a la vez, un espacio considerablemente más amplio que el que ofrecen la mayoría de los clubes de clase mundial.

Más allá del diseño: un oasis de confort
Pero el United Club no es solo estética. Además de un buffet de alta calidad y una barra de cócteles, la sala ofrecerá una amplia zona de estar y un espacio para trabajar, respondiendo a la principal petición de los viajeros: más espacio. La idea es que los pasajeros puedan relajarse y disfrutar de una experiencia premium, lejos del bullicio del aeropuerto.
El nuevo espacio incluye una variedad de zonas temáticas, como una habitación azul inspirada en las Montañas Allegro, y un área de servicio móvil que reemplazará a las actuales salas AeroTrain, una solución temporal implementada en la década de 1980. La oferta gastronómica es variada, con opciones locales como el taco de Rusty Taco y el pollo frito coreano de Bonchon, complementadas por cadenas nacionales como Dunkin' y Wendy’s.
“Queremos que los viajeros sientan que están en Washington,” concluye Christ. “Hemos puesto todo nuestro corazón en crear un espacio que refleje la belleza y la complejidad de la ciudad.”
