Algeria: un tesoro oculto con potencial desaprovechado

A pesar de sus impresionantes costas, montañas y desiertos, Algeria se encuentra rezagada en el ránking turístico mundial, con solo un 3% de contribución a su economía nacional. Un potencial inmenso, enterrado bajo infraestructura deficiente y una promoción diluida, amenaza con pasar desapercibido.

El desafío de despertar un sector turístico latente

La situación es clara: el país posee una diversidad geográfica y cultural única, pero la falta de planificación coordinada y políticas efectivas ha impedido que este activo se traduzca en un flujo turístico significativo. Según datos recientes, se estima que en 2025 visitarán el país alrededor de 3.5 millones de turistas internacionales, principalmente concentrados en las regiones del sur.

Obstáculos y oportunidades

Obstáculos y oportunidades

El economista Ouali Yakoub, profesor en la Universidad de Boumerdès, señala que las dificultades radican en sistemas obsoletos y una falta de impulso constante. “Los objetivos no se cumplen año tras año, los obstáculos se repiten, bloqueando el progreso”, afirma. La ambición del presidente Tebboune, que busca elevar el turismo al 10% del PIB para 2030, depende de una reforma legislativa que impulse la inversión, simplificando la adquisición de terrenos y reduciendo impuestos. Se propone incentivar la contratación local, creando empleos y dinamizando las economías de las zonas menos desarrolladas.

Barreras de acceso: precio y calidad

Barreras de acceso: precio y calidad

Sin embargo, el camino hacia el éxito no está exento de desafíos. El coste de la estancia en Algeria, especialmente en las principales ciudades como Orán o Constantine, es prohibitivo para la mayoría de la población. Las tarifas de los hoteles superan a menudo los 10.000 dinarios por noche, limitando las opciones para los turistas nacionales y para aquellos que regresan de la diáspora.

Un llamado a la acción: cultura, promoción e inversión

Un llamado a la acción: cultura, promoción e inversión

Para superar estas limitaciones, se necesita un cambio de mentalidad y una estrategia integral. Yakoub aboga por una ampliación del alcance del turismo, más allá de la mera generación de ingresos, impulsando los mercados locales y los servicios en todo el país. Es imperativo mejorar la formación del personal, asegurando una atención al cliente de calidad y fomentando una cultura de hospitalidad. La promoción digital, a través de plataformas y colaboraciones con jóvenes artistas y emprendedores, podría ser una herramienta eficaz para llegar a un público más amplio, tanto local como internacional. La clave, según el experto, reside en la inversión, la cultura y la promoción – sin olvidar la necesidad de superar las barreras administrativas y ofrecer una experiencia turística memorable.

Más allá del petróleo: un futuro en el viaje

Si España o países del Medio Oriente logran generar más del 20% de su PIB con el turismo, Algeria aún tiene un largo camino por recorrer. Pero, con una visión estratégica y una ejecución impecable, el país podría transformar su potencial turístico en un motor de crecimiento económico sostenible, orgullo nacional y fuente de empleo.