Alaska airlines: un giro radical en hawái y una incursión inesperada en el pacífico

alaska airlines está reconfigurando su estrategia en Hawái, con cambios que van más allá de lo esperado y que prometen alterar el mapa de la aviación en la región. El gigante de Seattle, conocido por su pragmatismo, no se anda con rodeos y está apostando fuerte por la expansión, aunque también por el recorte de rutas.

Rutas audaces hacia boise y spokane

La primera sorpresa llega con la apertura de dos nuevas conexiones diarias desde Honolulu (HNL) hacia Boise, Idaho (BOI), a partir del 17 de diciembre de 2027. Un movimiento sorprendente que conecta el paraíso tropical con el árido paisaje de los Grandes Llanos. Paralelamente, se habilitarán vuelos de fin de semana a Spokane, Washington (GEG), desde el 19 de diciembre de 2027 hasta el 17 de abril de 2028. Estas conexiones, operadas con Boeing 737 Max, parecen un intento de captar una demanda latente y aprovechar los flujos de pasajeros entre el Pacífico Nororiental y el centro de los Estados Unidos.

Pero la noticia no termina ahí. Alaska Airlines está poniendo fin al acuerdo de servicio con Hawaiian Airlines para volar a Auckland, Nueva Zelanda (AKL). La suspensión de estos vuelos, programados inicialmente para noviembre, revela una reevaluación estratégica y una clara priorización de otras oportunidades de crecimiento. La pérdida de este enlace vital hacia el Pacífico Sur representa una jugada arriesgada, pero que, según la compañía, está alineada con la evolución de la demanda de viajes.

Un ceo con ambiciones globales

La estrategia de Alaska, impulsada por su CEO, Ben Minicucci, apunta a convertirse en un actor global. “Estamos creando la cuarta aerolínea global en nuestro país para competir contra los Big 3,” declaró en enero. Un desafío monumental que requiere una inversión significativa y una capacidad de adaptación sin precedentes. La aerolínea, que hasta hace poco mostraba una ligera disminución en los asientos vendidos, ha experimentado un aumento del casi 2% en los vuelos desde Seattle (SEA) hacia Las Vegas (LAS) gracias a la liberación de los 737 Max que antes se utilizaban en el tramo Auckland-Tokyo. Este cambio de enfoque, lejos de ser un simple ajuste, refleja una visión a largo plazo y una ambición desmedida.

La compañía, que hasta recientemente vio reducidos sus asientos en un 1% respecto a 2025, está explorando nuevas rutas intercontinentales, incluyendo Londres, Reykjavik y Roma. Alaska, a través de sus socios de la alianza Oneworld –American Airlines en Los Ángeles y Qantas en Sydney – seguirá ofreciendo acceso a Nueva Zelanda para sus miembros Atmos. Pero la verdadera apuesta reside en demostrar que una aerolínea estadounidense puede competir con los pesos pesados del sector, y Alaska Airlines parece dispuesta a asumir ese riesgo.”

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