La revolución del turismo religioso en la era del viaje en masa

La liberalización de los viajes y la reducción en costos aéreos de los últimos dos decenios han desencadenado una explosión del turismo, incluyendo el religioso. La distinción entre peregrinación y turismo se vuelve cada vez más difusa, ya que ambos elementos se encuentran interconectados en una continuidad.

La hajj, un viaje repetido

Lo que antes era una experiencia única en la vida para aquellos que podían permitírsela, la hajj ya se repite varias veces para una creciente proporción de musulmanes. Esto se debe en parte al declive de los costos y a la mayor accesibilidad gracias a las nuevas rutas aéreas.

En el caso de cristianos y musulmanes, el tema del turismo religioso también tiene un carácter político en Jordania. Esto se debe a las reformas iniciadas por la monarquía hashemita en el siglo XIX y que alcanzaron su punto álgido en la década de 1980. Estas reformas han modelado de manera institucional la configuración sagrada del país.

La búsqueda del sagrado en tres religiones

La búsqueda del sagrado en tres religiones

En muchos sentidos, el turismo religioso musulmán no difiere significativamente del cristiano. Se caracteriza por un rito de paso, un viaje hacia un espacio sagrado para acercarse a algo divino, sea un lugar, un objeto o una persona —como Jesús en Jerusalén, Mohamed en La Meca o, para los judíos, el Santo Landrí—.

Además, a pesar de la sagradísima naturaleza del mundo entero para los musulmanes, ciertos lugares tienen un especial valor en la fe islámica. Estos incluyen las ciudades donde tuvo lugar un evento importante en la vida del profeta Mohamed o donde reposan los restos de sus familiares.