Gilpin spice: ralph rojas inyecta audacia asiática en el corazón de lake district
El Lake District, conocido por sus paisajes bucólicos y su ambiente relajado, acaba de recibir un soplo de aire fresco y especiado. El restaurante Gilpin Spice, dentro del emblemático Gilpin Hotel & Lake House, ha experimentado una transformación radical con la llegada del chef Ralph Rojas, proveniente directamente de las cocinas de Gordon Ramsay’s Lucky Cat. Un cambio que, de entrada, promete elevar la experiencia gastronómica de la zona.
Un nuevo rumbo para la cocina pan-asiática
Rojas no ha llegado para reformar tímidamente. Ha redefinido el concepto Pan-Asiático del Gilpin Spice, introduciendo un menú basado en pequeños platos para compartir, sushi inspirado en las rutas de las especias y algunos platos principales sustanciosos. La primera impresión, tras probar la nueva propuesta, es de un equilibrio magistral entre la tradición y la innovación, donde la audacia se mezcla con la elegancia.
La noche comenzó, como debe ser, con una bienvenida memorable: cócteles y aperitivos servidos en la nueva terraza Laurent-Perrier. El Cornish crab y el caviar de lucio ahumado demostraron, desde el primer bocado, la atención al detalle que caracteriza a Rojas. Pero lo realmente impactante fue la oportunidad de conversar con el chef antes de adentrarnos en el restaurante. Observar la danza frenética y precisa en la cocina abierta – woks crepitando, llamas danzando, manos expertas enrollando sushi – es un espectáculo en sí mismo, un preludio a la fiesta de sabores que estaba por venir.

Desde el wagyu tataki al ‘kinilaw of the day’: un viaje por el paladar
La carta es un recorrido fascinante por Asia, con un guiño a la cocina británica. El Wagyu Tataki, preparado frente a nuestros ojos, destacaba por su textura suave y su sabor intenso, potenciado por la combinación del ponzu y la emulsión de trufa. Un claro ejemplo de cómo Rojas sabe jugar con la umami. Pero la estrella de la noche fue, sin duda, el ‘Kinilaw of the Day’, una reinterpretación filipina del ceviche. La frescura del atún se combinaba a la perfección con la leche de coco, el vinagre, el calamansi (una cítrica aromática) y los chiles, creando una explosión de sabores que dejaba sin aliento.
No faltó espacio para el pollo frito al estilo SFC, crujiente y aderezado con una salsa coreana picante, pero sin caer en la exageración. Rojas prefiere la armonía al impacto brutal. Incluso el plato principal, el corte de cerdo ibérico marinado en cerveza, se reveló como una sorpresa agradable, con un glaseado tailandés Phat Phet que aportaba un toque especiado y aromático. El acompañamiento, el famoso Egg Fried Rice del Gilpin Spice, demostró que algunas cosas, afortunadamente, no necesitan cambiar.
El final, como es de rigor, fue dulce. Un sorbete de coco y lima, ligero y refrescante, limpió el paladar y preparó para el regreso a la realidad. La incorporación de Ralph Rojas al Gilpin Spice no es simplemente un cambio de chef; es la promesa de una experiencia gastronómica vibrante, audaz y, sobre todo, memorable. El restaurante, con esta nueva dirección, se consolida como un destino imperdible para los amantes de la cocina asiática con un toque británico.
