El combustible de los aviones se duplica: aerolíneas en crisis y rutas a la baja
El precio del combustible para aviones ha disparado, amenazando con hundir las cuentas de las aerolíneas. La reciente imposibilidad de acceder al Estrecho de Hormuz, consecuencia del conflicto en Irán, ha provocado un aumento de casi el 73% en los costes, situando el galón a 417,48 dólares.
Una tormenta perfecta en el aire
Desde finales de febrero, la situación se ha agravado. Asia y Europa son las regiones más afectadas, aunque Estados Unidos, gracias a su menor dependencia del suministro del Medio Oriente, ha logrado contener parcialmente el impacto. Pero la adaptación a esta nueva realidad es ya una necesidad imperiosa.
Las compañías aéreas se enfrentan a un dilema: reducir costes o recortar capacidad. La opción más inmediata, como ha reconocido Ed Bastian, CEO de Delta, es volar menos. La previsión es que la situación de precios elevados persista durante meses, incluso en caso de un cese de hostilidades.
Recortes drásticos: la estrategia de supervivencia
La respuesta es clara: Las aerolíneas están implementando medidas drásticas. Air Canada, Air New Zealand, Cathay Pacific, KLM, Lufthansa, SAS, United Airlines y WestJet han ralentizado su crecimiento y cancelado vuelos. La táctica principal es la 'thinning' de horarios: cancelaciones en días laborables, reducción del número de vuelos en rutas clave, e incluso la eliminación de rutas enteras.
Rutas en peligro: el mapa se reduce
Según datos de Cirium, algunas rutas estadounidenses se han visto directamente afectadas. Air Canada ha suspendido los vuelos entre Toronto y Nueva York. Montreal a JFK también se ve afectado, igual que el trayecto a Salt Lake City, con una suspensión extendida hasta 2027. Delta, por su parte, está recortando la conexión a Keflavik (Islandia) y cancelando vuelos a Sacramento, Memphis y St. Luis. Raleigh-Durham a Las Vegas también ha sido eliminada temporalmente. La compañía asegura que estos ajustes forman parte de su planificación habitual, aunque la situación del combustible es un factor determinante.
Edelweiss Air ha suspendido indefinidamente sus vuelos entre Zúrich y Denver, Seattle y Norse Atlantic ha cancelado sus rutas LAX-Londres, París y Roma. La situación geopolítica en Oriente Medio, el aumento de los precios del combustible y la disminución de la demanda en algunas regiones estadounidenses son los principales responsables de estas decisiones.
Un golpe a la economía y al bolsillo del viajero
La situación es alarmante. El precio del combustible se ha duplicado desde el inicio del conflicto en Irán, afectando a rutas de menor rentabilidad y volviéndolas económicamente inviables. Las aerolíneas se enfrentan a una batalla por la supervivencia, y el pasajero final es quien paga el precio.
